Angrious está desarrollando su primer juego, la ciencia ficción Roaming: Multiverse Calls. La historia transcurre en un laboratorio de física de partículas inspirado en el CERN, donde un ingeniero sin un cargo destacado pierde el móvil, pone patas arriba todo el edificio y lo encuentra sobre una mesa donde ya había buscado. Basta con tocar el aparato para que empiece la aventura. Este diario acompaña el desarrollo desde el principio.
El proyecto supone una vuelta a los orígenes: Angrious nació en 2013 como estudio de juegos independientes, y este es su primer título en años.
Cómo se juega
Roaming combina dos formatos. El desplazamiento por el mundo sigue la tradición del RPG japonés, con exploración libre y la posibilidad de combates por turnos. Al entrar en un lugar, la acción pasa al desplazamiento lateral, como en Zelda II: The Adventure of Link, y cada lugar define el tipo de desafío: aventura, puzle, combate cuerpo a cuerpo o disparos.
El móvil es el menú
La primera decisión de diseño afecta al propio objeto que desencadena la historia. Todo lo que el jugador suele buscar en un menú estará en la pantalla del móvil del personaje: las misiones en curso, el inventario, los mensajes y, posiblemente, la banda sonora.
Un ingeniero resuelve problemas
La elección afecta a la jugabilidad, no solo al aspecto visual. Un menú que es un objeto puede romperse, ser robado o quedarse sin batería. Como el protagonista es ingeniero, un móvil sin batería se convierte en un problema de ingeniería: una de las primeras misiones consiste en reunir piezas y montar un cargador.
Las referencias del proyecto son Douglas Adams, por la escala del universo, y Andy Weir, por la ciencia tomada en serio y por el protagonista que resuelve problemas con lo que tiene a mano.
Lo que viene
La siguiente etapa es el arte conceptual. Las primeras imágenes y las novedades del juego se publicarán en el Instagram de Angrious, @angrio.us.